dissabte, 18 de maig de 2013

LOS PUEBLOS MÁS BONITOS DE ESPAÑA: RONDA

              

Ronda alta y taurina, histórica y literaria, silenciosa de noche y saturada de turistas de día, cortada por el río Guadalevín que forma un tajo que deja boquiabierto a todo el que se asoma.
Escribí estas frases desde una habitación del hotel “Don Miguel” , teniendo de fondo el sonido de una retransmisión del partido de final de copa entre el Atlétic de Bilbao y el Barcelona.
Este hotel está en un lugar privilegiado porque se pueden disfrutar de las mejores vistas del Puente Nuevo y del tajo desde sus ventanas. Es uno de los hoteles con mayor encanto y de precio asequible, cosa difícil de encontrar.


Si hay un adjetivo que define a esta ciudad es el de espectacular.
Iniciamos la visita en un punto obligado, la plaza de España que se asoma al tajo por el famoso Puente Nuevo. Desde allí, con un plano numerado y bien explicado que se recoge en la oficina de turismo situada en la misma plaza, puede visitarse toda la ciudad en un día. Eso sí, con zapatos cómodos y cámara en mano, porque cada monumento, cada paisaje, cada rincón merece una buena foto.


El pequeño río Guadalevín divide en dos el núcleo urbano y deja a su paso este abismal tajo tan famoso.
En el sur se sitúa la parte antigua, centro primitivo y medina musulmana.



Este pasado nos lo recuerdan las laberínticas calles, la puerta de Almocábar, la plaza del Campillo, los baños árabes y el alminar de San Sebastián. Me gustó mucho esta zona con rincones pintorescos, como el callejón de los Tramposos, tras el cual se alza la bella iglesia de Santa María de la Encarnación.


Aquí, en estas calles se encuentra la Andalucía que busco, donde la paz y la tranquilidad lo inundan todo y la belleza del detalle de una maceta, una reja o una simple puerta hace hermoso lo sencillo.


La otra zona es el Barrio del Mercadillo, surgido en el siglo XVI, que se corresponde con la Ronda nueva, ancha y alegre. Entramos por la comercial calle Carrera Espinel y desembocamos en la Plaza de Toros, uno de los monumentos más populares de los rondeños que es también una de las plazas más antiguas de España.


Cerca de esta Plaza, se encuentran locales de tapas decorados al más puro estilo andaluz que son una delicia para los sentidos. Hay que probar ibéricos, rabo de toro, calamares, pescaítos y sopa cachorreña.


Escritores como Hemingway, Amis o Rilke se enamoraron de este rincón de Andalucía. También los restos del famoso Orson Welles descansan en la finca de los Ordoñez. Todo este pasado taurino ha condicionado esta otra parte de la ciudad.


Al atardecer merece la pena pasear por los jardines que se extienden detrás del Parador de Turismo, por sus espectaculares vistas sobre el tajo.


He buscado por todas partes la ciudad soñada, y al fin la he encontrado en Ronda"

                                                                                                          Poeta Rainer María Rilke 

2 comentaris:

moli ha dit...
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moli ha dit...

Ese tajo me impresiona y me atrae, pero no más que esa pequeña ventana en la que no cabe ni una maceta más. Me ha gustado mucho pasear por Ronda en esta tarde de domingo tranquila. Tomo nota del Hotel por lo que pueda ser. B7s.