dijous, 28 de gener de 2010

CUENTA LA TRADICIÓN ...




Cuenta la tradición que en tiempos de nuestros abuelos la compra-venta de los campos de olivos tenía que hacerse en el mismo campo. Así, el dueño antiguo podría presentar al nuevo amo los olivos y que éstos se familiarizasen con él. Si esto no se hacía, era probable que los árboles se negasen a servir al nuevo propietario, tratándolo como a un desconocido.
Tengo delante las imágenes de nuestros olivos nevados, una estampa que quizá tarde en repetirse y que permanecerá en nuestra memoria. Siento la atracción que ejercen sobre mi persona, son jóvenes y fuertes. ¡Por favor, resistid estas bajas temperaturas de estos días!

El olivo no pierde las hojas en otoño, las conserva y sólo las cambia cada dos o tres años.
En primavera comienza su ciclo con la aparición de las primeras flores. Estos brotes, llamados "rapas" o "garrones" darán paso a las olivas.
En condiciones normales, por cada cien flores se hacen de una a cinco olivas.
Las primeras olivas son verdes, pero a medida que llega el frío, van madurando y se oscurecen.
El punto de maduración llega entre noviembre y enero. Las olivas están a punto para ser recogidas.
Las nuestras las recogimos antes de Navidad.
En Catalunya se dice:
"Si per Sant Pere vas a l'olivar i veus una oliva aquí i una altra allà, torna-te'n a casa que oliada hi ha"