dimecres, 15 de gener de 2014

PASEO POR EL TÁMESIS EN NAVIDAD



Londres es una ciudad muy grande porque tiene más de 7 millones de habitantes, pero, paradójicamente, caminar por el centro no es nada estresante: cada uno sigue su camino, no hay conductores histéricos que hacen sonar el claxon, se respetan los semáforos que apenas duran diez segundos para los peatones … básicamente la mayoría de gente sigue unas normas de comportamiento british.


Lo que no sé yo si llegaría a acostumbrarme a la forma de conducir por la izquierda que tienen los ingleses. Menos mal que en muchas calles está escrito en el suelo LOOK RIGHT o LOOK LEFT para saber si los coches vienen por la derecha o por la izquierda.


Nuestra estancia en Londres ha sido en las cercanías de las fiestas navideñas por lo que hemos respirado un alegre espíritu navideño: la iluminación de las calles alegra la ciudad; los escaparates de las tiendas están diseñados con mucho estilo y los mercadillos navideños aparecen en muchos rincones de sus barrios.


Perderte en ellos es una experiencia porque puedes adentrarte en su cultura y sus costumbres.

Decidimos dar un paseo por la orilla del Támesis, algo imprescindible si quieres disfrutar de las vistas espectaculares del Big Ben, la London Eye, la Torre de Londres o la Catedral de St Paul's al fondo.


En esta ubicación mágica nos encontramos con unas ochenta casitas de madera que se alineaban desde el London Eye hasta el puente de Waterloo.


Es el Southbank Centre Chrismas Market, un mercado navideño al más puro estilo alemán que nos recordó los mercadillos navideños que vimos en Berlín.


Allí se puede comprar inusuales artículos navideños, regalos artesanales, degustar productos locales, calentarse con un reconfortante Glühwein (vino caliente) o saborear una taza de chocolate muy bueno.


Al final del paseo otro básico, el espectacular Tower Bridge .


Una experiencia inolvidable: un atardecer sobre el río Támesis … ¡ Qué ganas tengo de volver a disfrutarte. Londres !