Nuestros
pájaros más cercanos son unas golondrinas amigas que hace ya muchos
días llegaron de nuevo para instalarse en su pequeño "apartamento" del patio de la casa.
Hay
pájaros de todas clases que revolotean y cantan por todos los
rincones de este hermoso Valle del Mijares, pero son las golondrinas
las que más alegría nos dan cuando vuelven al hogar.
Después
de un año sin habitar su querido nido, se han afanado a reconstruir
el deterioro que unos gorriones ocupas hicieron el pasado invierno.
No
hemos tocado ni el nido, ni los huevos que han puesto, ni las hemos
molestado porque se corre el riesgo de que lo abandonen.
Han
pasado unos 25 dias y ya tienen "golondrinitos". Luego
lo que se trata es de asistir al crecimiento de estos pájaros más
jóvenes.
Por
fin he podido fotografiar la nidada. He visto dos o tres cabecitas
que se movían. Los padres vienen, van y les traen comida; ellos
siempre con el pico abierto esperando. Me encanta ver esa pareja
dando de comer a sus polluelos.
Son
animales muy bonitos que nos hacen un favor increíble eliminando
grandes cantidades de mosquitos. Son, también, muy sociables porque
se acostumbran a la presencia de las personas que están cerca.
Miro
su habitáculo y pienso que esa construcción es un prodigio de la
sabiduría de supervivencia . Lo malo es si aparece un hombre o una
mujer con una escoba y destroza el nido.
Por
suerte eso aquí no sucede; las golondrinas son nuestros pájaros
amigos.





